El Teatro Pavón proyectará dos importantes títulos del cine de vanguardia

Vertov

El Teatro Pavón, situado en la calle Embajadores 9, recupera el ciclo de cine en directo que tanto éxito ha tenido siempre. Los próximos meses de marzo y abril el teatro proyectará dos importantes títulos del cine de vanguardia de los años 20, que se podrán disfrutar con música en directo. Estos dos filmes marcaron un antes y un después en el séptimo arte y en el mundo de la cultura. Estas dos películas son «Berlín, sinfonía de una ciudad» y «El hombre con la cámara». Ambas se podrán ver en el Teatro Pavón el domingo 3 de marzo y el domingo 14 de abril a las 20:30, respectivamente. Las entradas se pueden adquirir a partir de un coste de 18 euros.

«El hombre con la cámara» es una cinta dirigida por el cineasta soviético Dziga Vertov. En 1919, Dziga Vertov dio a conocer sus ideas en el manifiesto «Por un cine no interpretado». Dicho manifiesto supuso el nacimiento del término “filme-documento”. La gran inspiración para Vertov fue «Berlín, sinfonía de una ciudad», dirigida por Walter Ruttmann en 1927. En esta cinta se unieron imágenes documentales de la vida de Berlín sin el recurso de ningún subtítulo. Del mismo modo, Vertov creó «El hombre con la cámara» en 1929. En esta ocasión hace un retrato de la ciudad de San Petersburgo desde el amanecer hasta el anochecer. Con este documental surgió el denominado «cine-ojo», donde es la cámara actúa como el propio ojo, mostrando y narrando todo lo que se ve de una forma realista.

La banda sonora de esta obra maestra del cine mudo será interpretada en directo por Raisa y el ecléctico guitarrista Xisco Rojo. Estos músicos combinan el rock y la psicodelia con elementos folk. Su música se define como la transformación y experimentación, con el objetivo de hacer conmover al oyente, y sin ninguna duda llegan a conseguirlo sin dejar indiferente a nadie. Su arriesgada propuesta de luz y psicodelia para «El hombre con la cámara» hace del visionado del documental una experiencia cautivadora e inolvidable.

El hombre de la cámara

Ambas películas son un testimonio fiel de las ciudades de Berlín y San Petersburgo, obras de autor que, huyendo de toda técnica artificial, terminaron por engendrar su propio lenguaje, el lenguaje del cine documental.  También el cine no tardó en acercarse al teatro, logrando una mayor conexión entre ambas artes. Apostaron por el montaje, dándole una mayor importancia que en los años previos desde la creación del cine. Este montaje dotado de un gran virtuosismo, concede a las imágenes el peso de la expresión visual sin necesidad de palabra.

En «Berlín, sinfonía de una ciudad» la música de Vaz Oliver, compositor de la BSO, tiene una gran importancia. Oliver utiliza elementos de vanguardia, guitarras eléctricas, bajo, sintetizadores e incluso la voz. De esta forma, consigue crear una banda sonora que apoye la propuesta rítmica y emocional de Walter Ruttmann. Alterna momentos de máxima precisión entre sonido e imagen con pasajes que invitan a la contemplación. Se pueden apreciar toques de otros estilos de ambiente contemporáneo y alguna pincelada de post rock. El toque personal del compositor está presente en todo momento, con un gran trabajo de estructura formal basado en las sinfonías que inspiraron al propio Ruttmann.

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