El Día de los Santos Inocentes: una tradición de bromas y travesuras

El 28 de diciembre es un día que celebramos la combinación entre la tradición cristiana con la diversión. El día más esperado para las personas más bromistas.

El Día de los Santos Inocentes es una festividad que proviene del cristianismo que se celebra hoy 28 de diciembre. En este día conmemoramos cuando el rey Herodes I ordenó la matanza a los niños menos de dos años nacidos en Belén, con el fin de deshacerse del recien nacido de Jesús de Nazaret.

En muchos países, el Día de los Santos Inocentes se celebra gastando bromas y travesuras a las personas más cercanas. Estas bromas son conocidas como inocentadas, pueden ser de todo tipo, desde simples engaños hasta bromas pesadas.

La tradición de las inocentadas se remonta al siglo XVI, cuando se empezaron a celebrar en España. En aquella época, las bromas eran más simples y consistían en cosas como cambiar el nombre de las calles o las señales de tráfico. Sin embargo, con el paso del tiempo, las inocentadas se han ido sofisticando y hoy en día pueden llegar a ser muy ingeniosas y divertidas.

Las inocentadas son una tradición muy arraigada en España. En este país, las bromas se suelen gastar en el ámbito familiar y laboral. Es habitual que los periódicos y las televisiones publiquen noticias falsas o engañosas el día de los Santos Inocentes. También es común que se celebren concursos de inocentadas, en los que los participantes compiten por crear la broma más ingeniosa.

La tradición de las inocentadas también se celebra en otros países, como Francia, Portugal, Italia y México. Las bromas suelen ser similares a las que se gastan en España. Sin embargo, en algunos casos, las inocentadas pueden tener un carácter más festivo o religioso. Por ejemplo, en Francia, el Día de los Santos Inocentes se conoce como Le jour des Fous (el día de los locos) y se celebra con desfiles y fiestas.

El Día de los Santos Inocentes es una tradición divertida y original que combina la tradición cristiana con la diversión. Es un día en el que se permite gastar bromas y travesuras, pero siempre con buen humor y sin hacer daño a nadie.