José Luis Rancaño: «Si todavía pensamos que ’27 Minutos’ es políticamente incorrecto o puede ofender a alguien, tenemos un problema como sociedad»

Fotografías: Cortesía de La Dalia Films

Hace unas semanas recibí vía Whatsapp el cortometraje, producido por La Dalia Films y dirigido por Fernando González, titulado 27Minutos. Trata sobre el terrible atentado que Hortensia González Ruiz y su pareja Antonio Ramírez Gallardo, guardia civil en Beasain , sufrieron el 6 de enero de 1979. Ambos, fueron cobardemente masacrados dentro de su coche por la banda terrorista ETA cuando se pararon en una señal de stop. Era una pareja muy joven, ambos de origen andaluz, que tenían planeado casarse en verano.

Los asesinos de ETA no les permitieron vivir. Hortensia, fue la primera mujer asesinada por la banda criminal simplemente por ser novia de un guardia civil. Durante 27 minutos estuvo sonando el claxon del coche sin que nadie los auxiliara. Cuando por fin llegó la ambulancia al lugar de los hechos, Hortensia seguía viva pero falleció de camino al hospital. No debemos olvidar nunca los años de plomo que muchos tuvimos la desgracia de vivir en España.

Decidimos ponernos en contacto con la productora para solicitar una entrevista a José Luis Rancaño, de él partió la idea del cortometraje y también lo produjo. Todo han sido facilidades desde que hablamos con Silvia, la productora ejecutiva de La Dalia. Desean que 27Minutos llegue todo lo lejos que se pueda. No les mueve un interés económico sino moral. Siempre he creído que todos tenemos una deuda con las víctimas de la banda asesina ETA. No se merecen el olvido, y mucho menos por intereses políticos.

«Para nosotros, lo más grave no era la existencia de un tipo que aprieta un gatillo, sino el comportamiento de una sociedad enferma que en ocasiones era cómplice y otras veces guardaba un silencio cobarde»

¿Por qué decidisteis realizar un cortometraje sobre un atentado de ETA?

Antes de pandemia, entre 2017-18, estábamos trabajando en un proyecto que estuviera inspirado en los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós. En este caso, los queríamos construir a partir del año 1975; mientras trabajábamos en el proyecto, nos preguntamos cuál era el acto político y social que considerábamos más relevante en democracia. Lo tuvimos claro: la banda terrorista y criminal ETA.

La actividad de dicha banda en un sistema democrático, para nosotros era determinante. Quisimos aproximarnos a la historia con un posicionamiento editorial muy claro. Con esto quiero ser muy transparente. Los posicionamientos editoriales son posicionamientos morales e ideológicos, es decir, entendemos que esta es una historia de buenos y de malos, y tenemos muy claro que los buenos son las víctimas. Para nosotros, la única óptica con la que debíamos acercarnos a la historia era la de ellas.

No disponíamos de grandes recursos, porque somos una productora pequeña e independiente, por lo tanto decidimos realizar un cortometraje que reflejase en siete minutos lo que fue la banda asesina de ETA. Nos resultó muy difícil elegir una historia, porque todas son impactantes y merecedoras de ser contadas, pero pensamos que en la de 27Minutos podían verse reflejadas todas las víctimas. Para nosotros, lo más grave no era la existencia de un tipo que apriete un gatillo, sino el comportamiento de una sociedad enferma que en ocasiones era cómplice y otras veces guardaba un silencio cobarde.

Hacéis un trabajo maravilloso reflejando todos los perfiles sociales de la época…

El corto está lleno de simbologías, como por ejemplo el continuo sonido del claxon que representa un grito de auxilio. Imagínate a un ser querido gritando ayuda y que nadie se dignase a socorrerlo. Si te das cuenta, nos preocupan menos los pistoleros, los cuales, solo aparecen al final. Lo que queríamos contar se refleja en los personajes que van apareciendo: el que colabora, el que se alegra, el que quiere denunciar pero siente miedo, el cobarde, el que lo justifica…

27Minutos

¿Desde el punto de vista emocional os resultó complicado rodar y después montar el corto?

No fue fácil. Es una idea original mía, en la que también trabajó profundamente su director, Fernando González, y mi productora ejecutiva, Silvia. Estuvimos dando muchas vueltas al guion y al texto. Queríamos cuidar al máximo los detalles, para ser un corto, es bastante caro. Nos acercamos a la historia con tanto respeto, que cuidamos todos los detalles al máximo para estar artísticamente a la altura.

«Hemos hecho este corto porque lo creíamos una obligación moral, no por razones económicas»

¿Cuál ha sido vuestra principal motivación para hacer este proyecto?

Lo primero que quiero decir, es que hemos hecho este corto porque lo creíamos una obligación moral, no por razones económicas. Se realizó sin ninguna subvención pública. Cuando comenzamos a preparar el corto, nos dimos cuenta del escaso material audiovisual que existe sobre la actividad de ETA. El que hay, es periodístico pero también poco. En cuanto al material cinematográfico que encontramos, no era coincidente con nuestra posición editorial. Lo que siempre tuvimos claro, es que no queríamos hacer un corto donde nos preguntáramos sobre las motivaciones de los terroristas para matar. Eso no nos importaba, lo que siempre quisimos reflejar es el sentir de las víctimas.

¿Qué os dijeron los familiares de las victimas cuando vieron el corto?

Lo que hicimos en primer lugar, es contactar a las familias para pedirles permiso y contarles cómo sería el proyecto. Después, antes de que se pudiera ver en público, hicimos un pase solo para los familiares directos de Hortensia y Antonio. Aquel, fue uno de los momentos más emotivos de mi vida. Yo había visto a la gente llorar como lloramos todos…pero nunca llorar en silencio como sucedió aquel día.

Cuando los familiares se levantaron y nos dieron un abrazo, le dije a mi productora ejecutiva que me sentía satisfecho porque habíamos hecho el trabajo que debíamos. Siempre hemos estado muy cercanos a las asociaciones de las víctimas, ellas nos han ayudado mucho en todo momento. Ana Velasco, hija de la fundadora de AVT, siempre estuvo a nuestra disposición para lo que necesitásemos.

«Lo primeros garantes de la libertad de expresión en nuestro país son las víctimas de ETA. Es algo que me gustaría dejar muy claro»

¿Habéis sentido rechazo a la hora de ofrecer el corto para que fuese emitido?

Si te dijera que no te mentiría. Es triste, pero es la realidad. La gente cree que es un tema incómodo que le puede perjudicar. Si todavía hay miedo, algo hemos hecho mal. Y si todavía pensamos que este corto ofende a alguien o es políticamente incorrecto, tenemos un problema como sociedad. El otro día, le comentaba al periodista Luis Herrero que la distancia entre la clase política, las élites culturales, las élites económicas y la sociedad civil, es cada vez más enorme. En este asunto se ve aún más claramente.

Si 27minutos es políticamente incorrecto porque cuenta la verdad, tenemos un grave problema social. Nuestro corto no va a estar en cadenas públicas ni privadas, ni tampoco en grandes plataformas. Estarán otros con un posicionamiento muy diferente al nuestro. Por lo tanto, lo que hemos hecho es pedir ayuda a la sociedad civil, utilizar los canales que nos ofrecen, las redes sociales, Whatsapp, Youtube… En Youtube, tenemos ya más de 400.000 visualizaciones, y estimamos llegar a las 600.000. Vamos a estar dando la matraca para que todo el mundo pueda ver el corto. Lo hemos ofrecido a las televisiones autonómicas también, pero ninguna lo ha querido fuese del signo político que fuese.

¿Te indigna cuando se dice que hablar sobre las víctimas de ETA significa abrir heridas ya cicatrizadas?

Creo que hay un distanciamiento, bastante reciente, de un clase política con este tema y me parece absolutamente inmoral. Las víctimas del terrorismo tienen una doble condición: son víctimas y son héroes. No murieron gratuitamente, sino para defender nuestro sistema de libertades. Murieron para que tú y yo podamos estar hablando ahora, y para que el periodista Jordi Évole pueda presentar su documental en el festival de San Sebastián. Lo primeros garantes de la libertad de expresión son las víctimas de ETA. Es algo que me gustaría dejar muy claro.

27Minutos

Es estremecedor ese «Nunca os olvidaremos» al final del corto…
¿Cómo vamos a olvidar? Hay que recordar lo que sucedió y contarlo a las generaciones venideras. Lo que supuso ETA y el sacrifico de algunos compatriotas para defender el sistema democrático. Un país que no respeta a sus héroes, tampoco merece ser respetado. En todos los pueblos donde hubo víctimas tendría que existir un recordatorio que honrase su memoria.

Por último, José Luis, ¿tenéis pensado otro proyecto en un futuro cercano sobre el tema del terrorismo?

Nuestro objetivo es llevar 27Minutos a la gran pantalla en largometraje. Además, estamos trabajando es una especie de plataforma estilo Youtube, que no sé cuándo lanzaremos. La intentaré dirigir yo, y trataremos este tipo de cuestiones además de los Episodios Nacionales que te comenté al principio de la entrevista.

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